Reconvención Laboral en la Era Digital

La Reconvención Laboral, no es un proceso ajeno a la realidad de las empresas y los trabajadores ya que se ha presentado en la historia a través de diferentes hitos. Actualmente, la era digital nos impulsa a vivir un nuevo episodio cuya característica principal radica en la rapidez con la cual se está imponiendo (tomando en cuenta que la revolución industrial duró alrededor de 124 años). 

¿Cuál es el papel de las organizaciones en este proceso, tanto en su rol de empleador, como social y económico? 

La IV Revolución Industrial, proceso por el cual nos estamos viendo enfrentados, tiene nombre y apellido: Inteligencia Artificial. 

La IA se ha hecho presente en diversos tipos de industrias y rubros debido a los beneficios que genera el hecho de poder procesar grandes cantidades de datos y automatizar procesos y, en consecuencia, prescindir de mano de obra humana o modificar las competencias necesarias para llevar a cabo ciertos tipos de tareas. 

Prontamente la robotización también se posicionará en el mercado, permitiendo realizar de manera más rápida y económica procesos rutinarios o peligrosos para el hombre. 

Para afrontar los desafíos que la IV Revolución Industrial nos presenta, se hace imperativo trabajar en la reconvención laboral, ante la cual las empresas ostentan un papel protagónico. 

Como primera medida, se contempla la capacitación del personal como estrategia clave, tanto para la correcta utilización de las herramientas (operar y entender las máquinas y sistemas), como para el desarrollo de competencias digitales. 

La Creatividad, Capacidad de Trabajar en Equipo, Adaptación, Empatía y la Toma de Decisiones se constituyen como las competencias mayormente valoradas, al ser características propiamente humanas y suponen un valor agregado a la gestión. Debido a lo anterior, las empresas deben desarrollarlas y reconocerlas en sus colaboradores.

Por otro lado, el papel de la educación tanto técnica como profesional es de vital importancia, y en este punto las organizaciones pueden aportar a programas de formación, brindando un direccionamiento acerca de las necesidades actuales del mundo del trabajo.

Fomentar la adaptación al cambio y formar a líderes estratégicos, permitirán que los colaboradores puedan habituarse de manera exitosa a esta nueva modalidad de trabajo. Adicionalmente, la labor de recursos humanos y del área de comunicaciones será fundamental para palear posibles efectos adversos, como la resistencia al cambio o el temor por el desconocimiento de los procesos por los que atraviesa la organización.

El principal desafío entonces es poder conseguir eficiencia y crecimiento económico junto con una protección al empleo, particularmente por el hecho de que esta nueva era, amenaza a los trabajos de personas con menores ingresos y preparación profesional. Para afrontarla no sólo se debe realizar un esfuerzo desde cada una de las organizaciones, sino que también desde el gobierno y las personas.