Desafíos de la transformación digital bajo el contexto del COVID-19

La nueva realidad a la cual nos hemos visto enfrentados durante los últimos meses (pandemia, cuarentenas, restricciones, etc.) interpela constantemente no sólo a las personas, sino que también a la sociedad y organizaciones, que deben adaptarse para poder sobrevivir a este verdadero “remezón”. 

Es en este escenario que la economía volcada principalmente a las empresas se enmarca bajo un rol preponderante para el futuro de la sociedad, y se hace indispensable considerar, cómo es que ciertos procesos por los cuales están atravesando muchas de éstas, se volvieron prácticamente indispensables para salir airosos de este periodo tan desconcertante. 

La transformación digital toma un papel protagónico, ya que, han sido diferentes tecnologías las que están permitiendo que las organizaciones puedan funcionar de manera más eficiente, adaptándose exitosamente a la realidad actual. Un informe de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) reconoció que las empresas más avanzadas en este tema tienen una mayor chance de sobrellevar exitosamente los retos generados como consecuencia del Covid-19.

Para muchas organizaciones, la transformación digital todavía era algo desconocido. Un estudio del MIT realizado en 2018, señala que, si bien el 85% de los trabajadores considera que un negocio digital es importante para el éxito de la empresa, esto no se veía traducido en iniciativas o acciones debido a que las estrategias en este contexto implican no sólo implementar una tecnología, sino que cambiar la visión que se tiene del negocio y su manera de operar, asumiendo ambigüedad y cambios constantes. Si la transformación digital ya se consideraba un reto importante, al cual muchas organizaciones temían, la situación global, obligó de manera abrupta a adoptar ciertas conductas propias de la digitalización, las cuales han traído beneficios, como también diversos desafíos, siendo los siguientes dos los que han impactado a un mayor número de trabajadores: 

1. Teletrabajo: Ha sido una medida adoptada por la mayor parte de las organizaciones que están asociadas a rubros o actividades que permiten hacerlo. Según los datos de medios nacionales, un 20% de los trabajadores se encuentran realizándolo, teniendo que afrontar los siguientes retos: 

  • Adaptar una parte de su hogar para poder desempeñar sus funciones apropiadamente, ya que muchas veces no existe un espacio físico adecuado en términos de iluminación e infraestructura.
  • Desprotección de los datos confidenciales al no estar protegidos por una red de ciberseguridad.
  • Dificultades en la señal de internet y falta de implementos.
  • Dificultad para complementar vida familiar y laboral.

Tales retos han ido generando repercusiones a nivel de productividad, eficiencia y comunicación. Para mejorar estos indicadores, instaurar una cultura digital y dar el “salto” hacia esta nueva forma de trabajar, se recomienda generar una estrategia global de implementación, además de brindar a los colaboradores los elementos tecnológicos acorde a sus tareas. A nivel humano, es fundamental que los Líderes se encuentren motivados y motiven a sus equipos, y además que exista capacitación técnica continua. 

2. Digitalización de los procesos de Marketing y Ventas: Si bien se hace casi imposible imaginar que las empresas no hayan establecido una comunicación virtual con sus clientes; las PYMES que otorgan el 70% de los empleos a nivel nacional, se encuentran en desventaja ya que muchas de ellas no habían hecho el giro “digital, por lo que han tenido que afrontar los siguientes desafíos: 

  • Falta de capacitación de su personal.
  • Falta de presupuesto.
  • Desconocimientos de nuevas tecnologías.

Tales desafíos impactaron tan profundamente que el 50% de ellas quebraron. El 50% restante ha logrado reinventarse, implementando de manera acelerada estrategias de digitalización y automatización de procesos, al mismo tiempo que realizan un giro en 180% grados de su estrategia original. Cabe destacar que, gracias a iniciativas gubernamentales y privadas, se les ha otorgado algún tipo de soporte, por ejemplo, a través del despacho de sus productos.

Los efectos, económicos y sociales de esta pandemia aún no están claros, tampoco cuando se podrá volver a la “normalidad”, es por esto, que hay que buscar en los desafíos y dificultades que conlleva, las oportunidades que permitirán el éxito futuro. 

Se recomienda ser flexibles y apropiarse de una actitud renovada, donde se tendrá que decir adiós a los antiguos métodos que significaron éxito en el pasado, ya que, las nuevas formas de ofrecer valor a los clientes y la competitividad mutaron rápidamente. Es necesario tomar riesgos, y que los líderes de las organizaciones se comprometan activamente con este cambio. 

Debido a lo anterior, se hace evidente que las nuevas tecnologías son parte fundamental para la subsistencia de las organizaciones lo cual traerá desafíos importantes a nivel cultural. 

De todas maneras, es de suma importancia mantener el foco en las personas, ya que, serán ellas las que finalmente marquen la diferencia a través de una actitud abierta y flexible para poder dar paso a una cultura adaptable a cambios permanentes en contextos de incertidumbre, lo que ya no se perfila como una ventaja competitiva, sino como una característica invaluable. 

Fuentes Bibliográficas: 

1 Ruiz-Falcó, F. (2019). Análisis empírico de la transformación digital en las organizaciones. Adaptango, España.

2 Muñoz, Morillas & Cansado. (2019). La cultura corporativa, claves de la palanca para la verdadera transformación digital. Universidad de Valladolid.